Hola Miedo
Una vez llegó el miedo, ya no supe sacarlo de mí.
Se apoderó de mis sueños, de mis creencias, se apoderó de mis decisiones, mis relaciones. Se apoderó de la risa y el sueño. Se apoderó de mí.
Cuál laberinto era yo, complicado salir.
No había quién se desiciera de él, por más que luchaba, más y más se adentraba en mí.
Y luché, ¡Ay que sí luché! con todas mis fuerzas, con toda mi energía. Tanto... Que sólo me centré en una cosa, sacarlo de mí.
Fue inevitable y caí, me enfermaba cada vez más, era como una infección extendiéndose por todo mi ser.
Un día me senté a llorar, como otros tantos, llena de impotencia y rabia. Cuando alguien se sentó a mi lado, observando mi drama. Se veía en sus ojos haber pasado por mil infiernos parecidos, en sus palabras habló la experiencia... Y de repente dijo:
"¡No luches más! Invita a tu miedo a entrar, déjalo que se siente a tu lado y cuando quiera irse que se vaya"
Desde entonces comprendí que no valía la pena batallar más, que la aceptación era mi mejor aliada. Y a partir de ahí supe a veces ser libre y otras simplemente vivir, aunque a veces tuviera miedo. Pero vivir.
Dedicado a uno de mis mayores consejeros, mi hermano. Gracias te quiero ❤

Buenísimo amiga 👏🏾👏🏾👏🏾
ResponderEliminarGracias por tu comentario. Un saludo :)
EliminarOleeee, maravilloso aprendizaje. La aceptación es la llave para dejar pasar, para dejar fluir, es la enseñanza del río. Observar el agua.
ResponderEliminarEs estupendo que compartas tus experiencias, puedes ayudar a mucha gente.
Y enhorabuena por hablar de tus experiencias y de hacer alquimia con ellas. Gracias hermana 😊🙏
La enseñanza del río es maravillosa. Compartir mis experiencias es sanador. Convertir tu dolor en arte era la mejor opción que queda a veces. Te quiero hermano
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